Trabajas con los chicos,

Renuevo de humanidad

Y no te pagan. No pueden pagarte.

No tienes necesidad. No tienes peso.

Estás en sueños indóciles de adolescentes.

Gritas a todo pulmón, nadie te oye.

Eres como otro desaparecido de Ayotzinapa,

Pero sin titulares, ni ojos públicos.

¿Cómo cubres tu necesidad, maestro?

No puedo ni imaginarlo. ¿De dónde

Te vienen las fuerzas? Tu hacer es invisible.

Lejos, muy lejos, hacia el fondo del tiempo

Alguien escribe, y algunas semillas rompen

En árboles belicosos y floridos

Que a nadie pertenecen.

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