“Tiempo es ya de que no despreciemos lo nuestro, sólo porque es de casa. Los libros antiguos, generalmente abandonados por su mal estilo, y en verdad porque contienen cosas erróneas o sustituidas hoy con otras mejores, no merecen tampoco el olvido a que se ven relegados. Más de una vez sucede estar ya escrito en ellos lo que después ha vuelto a averiguarse con no poco trabajo, y se da como descubrimiento novísimo. Las ciencias naturales se van formando con la experiencia acumulada en siglos: despreciar esa experiencia es retroceder al punto de partida, para gastar inútilmente las fuerzas en volver a andar un camino ya recorrido”.

Joaquín García Icazbalceta, 1886.

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