Desde que la sacrosanta teoría de la oferta y demanda gobierna la mente de los políticos-empresarios, en México, pocos con estudios superiores son requeridos, y la juventud tiene ahora las casas de juego, para labrarse su futuro apostando, si tiene suerte.

http://www.jornada.unam.mx/politica/2014/09/15/013n1pol

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