CONRICyT, atajo al conocimiento

Anuncios

#Yosoy132, proceso electoral, monopolio de medios y la (futura) sociedad de la información en México

Muy acertadas son las demandas del movimiento estudiantil universitario y académico, aglutinado en torno a la etiqueta #Yosoy132, que está llevando a una buena parte de la sociedad mexicana, a reaccionar positiva y propositivamente ante el control y la manipulación que al parecer han establecido, como norma de conducta, los medios de comunicación, particularmente en lo relativo a la propaganda de los partidos políticos y de sus candidatos. Sigue leyendo “#Yosoy132, proceso electoral, monopolio de medios y la (futura) sociedad de la información en México”

México, cuarto lugar en exportación de cerebros: UNAM

Al flujo migratorio general, se incorporan personas altamente calificadas, que poseen estudios de posgrado y habilidades excepcionales en las ciencias, la tecnología y el arte.

La Jornada en línea
Publicado: 12/06/2012 10:19

México, DF. Nuestro país ocupa el cuarto lugar en el mundo como exportador de cerebros, solamente por debajo de Gran Bretaña, Filipinas e India. “Ante esta situación, es necesario estudiar a fondo el fenómeno migratorio para tener una visión integral del papel que desempeña el país en la competencia global por atraer recursos humanos”, indicó Camelia Tigau, investigadora del Centro de Investigaciones Sobre América del Norte (CISAN), de la UNAM.

Al flujo migratorio general, se incorporan personas altamente calificadas, que poseen estudios de posgrado y habilidades excepcionales en las ciencias, la tecnología y el arte.

Estos individuos conforman lo que ha sido denominada la Migración Altamente Calificada (MAC), y tienen características diferentes de los migrantes con calificaciones medias y bajas.

“Si se habla de fuga de cerebros, se hace referencia a individuos calificados en quienes el país –en nuestro caso, México– ha hecho una inversión que se pierde con su éxodo”, señaló Tigau.

Asimismo, se ha aceptado últimamente que hay una fuga de cerebros benéfica y otra dañina. La primera impacta en la educación en el momento que sectores de la población buscan instruirse para conseguir empleos mejor remunerados en el extranjero. “En relación con la segunda, el país pierde al invertir en los estudios de mexicanos en el extranjero que no regresan”, explicó.

Es difícil establecer el impacto que tiene la fuga en la educación: no se sabe si ésta mejora con aquélla, lo que resulta indudable es que la diáspora intelectual aún no ha logrado apoyar al país como se quisiera.

En México existe una Red de Talentos Mexicanos (creada a iniciativa del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, de la secretaría de Relaciones Exteriores), cuya influencia, sin embargo, no es significativa.

A partir de esta realidad, la nación debería estar bien posicionada en el mercado mundial de competencias y tener nuevas estrategias para recuperar sus cerebros fugados. “El gobierno supone que sólo los profesionistas en ciencias exactas (tecnólogos y académicos) pueden aportar conocimiento al desarrollo, y no toma en cuenta lo que podrían aportar, por ejemplo, los artistas”, señaló.

En torno al fenómeno migratorio en el contexto de la globalización están, por un lado, las personas muy calificadas que pueden irse a cualquier sitio porque poseen una alta especialización y redes profesionales significativas y, por el otro, aquéllas con muy bajas calificaciones.

“Se debe considerar que no sólo hay fronteras físicas, sino también del conocimiento. Si un migrante no habla inglés es difícil que pueda abrirse paso en un país como Estados Unidos, porque la economía beneficia a quienes tienen más recursos”, afirmó la investigadora.

Desde esta perspectiva es normal que haya migrantes altamente calificados, cuyo tránsito no se ve obstaculizado por ningún tipo de barrera física o del conocimiento.

“La pregunta es qué hacer para que el país se beneficie de ellos. Eso es lo que buscamos. Se advierten iniciativas del Instituto de los Mexicanos en el Exterior y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), pero los resultados tardarán algún tiempo”, reconoció.

La fuga es consecuencia de múltiples y variados problemas, como la violencia, la escasez de empleos, la corrupción, los horarios de trabajo demasiado amplios y la contaminación de las ciudades, entre otros.

En el plano internacional, México posee una alta tasa de migración. Por su ubicación geográfica tiende a ser un territorio expulsor. Es más, cualquier otra nación con un nivel de desarrollo menor, colindante con Estados Unidos, tendría migrantes. Además, se habla de que la Unión Americana y Canadá son imanes de talentos.

“En primer lugar, cuentan con políticas de atracción. De hecho, aunque el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) tiene sus propios mecanismos para otorgar visas a mexicanos, EU no atrae suficientes talentos, de manera que la fuga de cerebros hacia ese país podría aumentar”, añadió la universitaria.

Si bien está acotado el problema, ¿qué se puede hacer para atraer a los talentos fugados, y a otros de diferentes partes del mundo?

Cada uno es un individuo con propia trayectoria de vida, al que se le debería hacer una propuesta atractiva para que decidiera regresar o venir por primera vez. Hay naciones como el vecino del norte, con atractivos para personas altamente calificadas, y también para las menos calificadas.

“Frente a la competencia global por atraer talentos, me parece que México debería tener una visión integral. Instituciones gubernamentales como la Red de Talentos Mexicanos, el CONACyT y el Instituto Nacional de Migración deberían establecer más comunicación entre sí para no perder lo poco que se hace al respecto”, concluyó Tigau.

La nueva política de ciencia y el fin de la “dictadura”

Por Javier Flores*

Hace algunos meses participé en un encuentro internacional realizado en Tenerife, España, que se tituló: Ciencia, entre la democracia y la dictadura, en el que especialistas de diversos países examinaron el impacto de los regímenes dictatoriales –en particular del nazismo, el franquismo y algunas dictaduras latinoamericanas– sobre el desarrollo de la ciencia y la tecnología en naciones de Europa, España y América Latina. Los datos presentados daban cuenta del daño causado por los gobiernos impuestos, que se tradujeron en la persecución de científicos, algunos de los cuales fueron encarcelados o privados de la vida, el cierre de universidades, la emigración de talentos y el retroceso o estancamiento de los sistemas científicos, que les ha llevado varias décadas superar.

Me tocó hablar del caso de México. Debo confesar que el tema me resultó muy difícil, pues, considerando la etapa posrevolucionaria, en nuestro país no se puede hablar propiamente de dictaduras de corte semejante a las encabezadas por Adolfo Hitler, Francisco Franco, Juan Carlos Onganía o Augusto Pinochet. Es más, mis resultados apuntaban a describir un efecto paradójico de esas dictaduras sobre la ciencia mexicana, pues si bien en Alemania, España, Argentina y Chile el daño que se produjo a la ciencia fue tremendo, nuestro país, en cierto modo, resultó beneficiado de las mismas. Explico por qué:

La emigración de talentos producida por el nazismo en Alemania y otras naciones europeas bajo su jurisdicción permitió la llegada a América y, en particular, a México de investigadores muy talentosos, como los que desarrollaron en nuestro país, en ese entonces, el núcleo más importante de la investigación para la síntesis de hormonas esteroides en el mundo.

La expulsión de científicos producto del franquismo, combinada con una política visionaria del general Lázaro Cárdenas, permitió la llegada y asimilación a México de especialistas de primer nivel que contribuyeron al desarrollo de la ciencia en nuestro país, cuya huella sigue siendo enorme. Las dictaduras militares en Argentina y Chile se tradujeron también en la incorporación de destacados científicos de esas naciones a las instituciones educativas y científicas mexicanas.

Entonces surge la pregunta de por qué, a pesar de que las dictaduras señaladas trajeron a nuestro país esos beneficios, México hoy tiene un desarrollo científico y tecnológico por debajo del que actualmente ostentan Alemania, Austria, España, Argentina o Chile, que las sufrieron en carne propia. ¿Cómo es posible que dentro de un desarrollo supuestamente democrático podamos estar peor en la ciencia y la tecnología que quienes padecieron esos regímenes autoritarios?

Para responder a esa pregunta habría que considerar una imagen que tiene dos componentes. La primera: a) baja inversión en ciencia y tecnología, tanto pública como privada; b) escaso número de científicos, producción limitada de nuevos investigadores y carencia de instituciones y puestos de trabajo para absorberlos, y c) consecuentemente, una pobre producción científica (aunque de calidad) y una casi inexistente actividad de innovación y registro de patentes.

El segundo componente es la asfixiante dependencia científica y tecnológica de México frente al exterior, que queda ilustrada por la balanza de pagos tecnológica, siempre con valores negativos y que en 2007 alcanzó mil 389 millones de dólares.

Se trata de una combinación de elementos que muestra con claridad un modelo de desarrollo científico seguido por México no por casualidad, sino de forma deliberada, dentro de regímenes supuestamente democráticos. Pobreza científica y entrega de nuestro país a intereses extranjeros, especialmente a Estados Unidos, nuestro principal socio comercial.

No queda más remedio que coincidir con Mario Vargas Llosa en su célebre declaración en la que definió a México, más que como una nación democrática, como una dictadura perfecta que ha resultado objetivamente más nociva para la ciencia y la tecnología que el nazismo, el franquismo o cualquiera de las dictaduras latinoamericanas a las que me he referido.

Este modelo, que combina el estancamiento científico con el incremento de la dependencia, es el que han impulsado los gobiernos de los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional. La única opción que hoy se tiene para acabar con esta dictadura es, en mi opinión, el programa de ciencia, tecnología e innovación del Movimiento Progesista que encabeza Andrés Manuel López Obrador, cuyo diagnóstico y puntos programáticos pueden consultarse en: educacion, ciencia y desarrollo

* Se reproduce el texto integro de la contribución del científico en la edición de hoy del diario La Jornada.

#YoSoy132 Veracruz emite una declaración

A la sociedad veracruzana:

Debido al estado de descomposición social que atraviesa México y por supuesto el estado de Veracruz, nosotros los jóvenes universitarios vamos asumir nuestra responsabilidad a la que nos habíamos ya tardado en hacerlo. ¿Dónde estábamos cuando México nos necesitaba? Pues queremos pedirles perdón, aquí estamos.

Primero que nada, debe quedar en claro que somos apartidistas mas no apolíticos, la diferencia entre uno y otra es muy grande, nadie puede ser apolítico cuando todos los días, en cualquier parte se busca llegar a un acuerdo ya sea para la aprobación de una ley o para decidir qué película se verá en el cine.

Nos da mucha tristeza que a todo movimiento social siempre se le busque asociar con un partido político o con una tendencia perversa. Seguro que los que simpatizan por el Partido Revolucionario Institucional por ejemplo, dirán que atentamos contra su libertad de expresión al manifestar nuestro repudio a Peña Nieto. Y la verdad es que no, porque nosotros los jóvenes no vamos a atacarlos personalmente, ni siquiera estamos diciendo, como suele hacer el PRI, que si no están con nosotros están en contra, ni los amedrentamos ni utilizamos los medios para manipular y distorsionar la información a nuestro favor, ni utilizamos la fuerza pública para reprimir personas y escudarnos en una débil justificación de la preservación del orden como sucedió en San Salvador Atenco en donde quisieron despojarlos de sus tierras.

Por supuesto que respetamos la pluralidad y la individualidad, y que seguramente seguidores de Josefina Vázquez Mota o Andrés Manuel López Obrador querrán colgarse para que así los que resulten afectados, busquen desprestigiar la causa con cualquier pretexto. Nuestra causa no es ningún candidato, nuestra causa es el país y la atención urgente de los problemas, recordarles a muchos de ustedes que, aunque sin conocernos ya nos tacharon de grilleros, cuando nosotros no utilizamos ese lenguaje que tan tristes frutos dio en su momento, el movimiento hace conciencia porque nos dejaron un país herido, descompuesto y sumergido en el egoísmo, el conformismo, en la apatía y sobre todo la codicia de unos cuantos que subordinan a otros más.

Nosotros también repudiamos esta guerra contra el narcotráfico y el autismo gubernamental hacia las víctimas de la violencia, los asesinatos a periodistas, a académicos, a activistas sociales, el compadrazgo político fomentador de la impunidad como el caso de la guardería de ABC y de su verdugo Juan Molinar Horcasitas, el amedrentamiento a cualquier voz crítica y por supuesto, la deshonestidad de cada uno de los gobernantes que todos los días salen hablar de una realidad distorsionada con la que buscan echarse flores, pero no son más que discursos que nadan en el vacío y el autoengaño.

Díganos, ¿Por qué oponerse a un movimiento que basa sus principios en la unión y que aboga por la atención a las problemáticas y la exigencia de un país mejor en el que todos podamos tener equidad de oportunidades?

Por supuesto que no todo son marchas y consignas, pero esas marchas son precisamente el primer paso para no cometer los errores que ustedes, los que no han entendido el espíritu de esto, hicieron con su apatía y su atención excesiva al beneficio personal. Por supuesto que hay propuestas, y una de esas es una libertad de información de calidad y que el Internet sea un derecho constitucional. ¿Esto es un acto de intolerancia o de porrismo, preguntamos?

En cambio, nosotros cuando hablamos de intolerancia, lo externamos como una necedad de rechazo con fundamento débil. Alguien activo y pensante sabe que su verdad es relativa y que ante ésta existe oposición, y no por eso lo niega. Asumirse partidario de algo (no siglas, algo mucho más complejo), no te priva de discutirlo y ser crítico con tu propia elección. El error es que cada quien quiere acarrear agua a su molino y rechazar lo otro. O peor aún, utilizar actos más perversos como el ocurrido en 1968.

Y podrán refutarnos, es que ustedes también quieren acarrear agua para su molino. Y les diremos que no, porque nosotros somos jóvenes y nuestro único molino son los libros, la educación, la búsqueda de un país donde exista una verdadera democracia y no una democracia de compadres fundamentada en el abuso de poder y el abuso de una situación privilegiada para rebajar al otro.

¿Quiénes somos? Somos todas las universidades del mundo en un mismo espíritu, somos todos los jóvenes que tenemos acceso a la Internet y los que no, somos los que cambiamos la comida del día por las copias que exigió el maestro en su clase para el día siguiente, somos los jóvenes que no queremos esa desleal competencia en la que el PRI se refugia para ganar comicios, somos las víctimas de la violencia que dejó Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional por su incompetencia, somos los 35 muertos de aquel 20 de septiembre y la soledad que quedó en sus familias, somos el estudiante con maestría que no pudo obtener un empleo porque el puesto ya estaba reservado para un recomendado, somos los periodistas asesinados, Somos Regina Martínez, somos los reporteros veracruzanos sobajados por convenios de publicidad, somos las muchachas desaparecidas en Xalapa, somos los académicos asesinados por sus críticas al régimen, somos José Luis Martínez y José Luis Blanco Rosas, somos los niños calcinados de la guardería ABC y sus padres que aun los lloran en los rincones de sus casas, somos los que repudiamos una izquierda fashion como la del PRD, somos los que sabemos que los diputados no son de los ciudadanos porque se asocian en bancadas, somos Ayotzinapa y sus estudiantes asesinados por sus ideas de la educación universal, somos 1968, somos el movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y la memoria de Nepomuceno Moreno, somos el pueblo de Cherán y sus comuneros asesinados en la búsqueda de autonomía, somos las mujeres violadas en San Salvador Atenco y los asesinados de ese pueblo por policías porque quisieron despojarlos de sus tierras para poner un aeropuerto, somos los que recordamos que Fidel Herrera endeudó al Estado y nos heredó a Los Zetas, somos los que ya no queremos más monopolios como el de Emilio Azcárraga ni mujeres como Elba Esther Gordillo, quien entorpece la educación y amedrenta a sus agremiados para su beneficio y enriquecimiento personal, somos el agremiado que no puede alzar la voz en su sindicato.

Somos el sí pasa algo de un Estado donde no pasa nada. Somos los que nacimos en el error de diciembre y nos convertimos en el acierto del mes de mayo. Somos 132.

Movimiento universitario 132 Veracruz