La docencia, la investigación, el rol del docente universitario y la AI

El porcentaje del PIB que se destina a la ciencia en nuestro país es bastante inferior a 1%. De hecho no alcanza ni siquiera 0.5%, todavía. Dado que la investigación científica y la docencia están íntimamente relacionadas, es predecible que la segunda adolezca de la vitalidad y la energía que potencialmente le podría brindar la primera.
El ideal del maestro-investigador, es uno que existe como propósito, a nivel declarativo, pero que enfrenta muchas dificultades organizativas, presupuestales, de voluntades individuales, y hasta de condiciones materiales, para realizarse (para una visión aproximativa de dicho ideal, puede leerse Liderazgo en el aula). En tal sentido, el apoyo a las bibliotecas, el equipamiento de laboratorios, y el estímulo a las redes virtuales de investigación-docencia, debería ocupar un lugar destacado en las agendas de las universidades. El empleo de herramientas de software de código abierto –open source– permitiría darle un impulso importante al uso académico de la información, a la exposición y la discusión colegiada de los problemas que la investigación atiende -o debe atender-, así como a la generación de nueva información y nuevos conocimientos por parte de los universitarios: investigadores, docentes y estudiantes.
En un entorno así, cabría esperar que los docentes asumieran de manera más proactiva el rol que colectivamente se les atribuye, de guías o líderes, promoviendo-guiando las tareas de investigación y auto-aprendizaje de los estudiantes. No se puede enseñar a investigar-aprender, si el propio docente no investiga-aprende. Tal actividad supone altas dosis de modestia, curiosidad intelectual y perseverancia que ni la competitividad, ni el individualismo, ni la carencia de recursos de información facilitan. Ni duda queda de que en un entorno adverso como el descrito, no puede promoverse la innovación (Nieto Caraveo).
Por cierto, y por cuanto hace a la explotación de la parte medular de la infraestructura educativa y de investigación (las bibliotecas), se percibe desde hace tiempo un vacío grave, preocupante, de participación por parte de los docentes universitarios, en lo que se refiere tanto al uso de dichos recuros, como en lo relativo a la planeación, desarrollo y mejora de tal infraestructura.
Recursos que las bibliotecas ponen a disposición de la comunidad académica resultan, al final del día, subexplotados y sus suscripciones canceladas.
La investigación, la docencia y las bibliotecas están unidas por múltiples lazos entre los que destaca el más amplio y general relacionado con el nivel de alfabetización informacional de los individuos. La falta de hábitos lectores y el escaso valor que se le da a la lectura del libro impreso y al uso de la biblioteca está relacionado con la ausencia de declaraciones -y de acciones congruentes con dichas declaraciones- explícitas, referentes a la alfabetización informacional, en los planes y programas de estudio de todos los niveles de la enseñanza.
Mucho hay por hacer para que la universidad participe, de manera plena, en la distribución social del conocimiento, comenzando por analizar y corregir -o mejorar- lo que ocurre en sus aulas, laboratorios y -de manera destacada- en sus bibliotecas.
Aquí, algunos recursos para desatar la reflexión:

  1. ANUIES. Revista de Educación Superior. Indice histórico de la revista.
  2. Canto y Rodríguez, Ramírez Dorante y Paredes Guerrero. Habilidades básicas de comunicación para el profesor-tutor. UADY.
  3. Ciencias Sociales Hoy. Weblog. La I+D en América Latina, una situación lamentable.
  4. Nieto Caraveo, Luz María. El desafío de la innovación educativa en las universidades. UASLP.
  5. AAB. Normas sobre aptitudes para el acceso y uso de la información en la educación superior. ACRL-ALA
  6. Zambrano Guzmán, Meda Lara y Lara García. 2005. Evaluación de profesores universitarios por parte de los alumnos mediante el Cuestionario de Evaluación de Desempeño Docente (CEDED). UDG.

(Audio de este post en formato MP3)

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3 comentarios en “La docencia, la investigación, el rol del docente universitario y la AI

  1. Estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto y pienso que es necesario tomar conciencia del gran reto que tenemos como docentes universitarios y que si realmente queremos que cambie nuestro país tenemos que empezar por nosotros mismos y buscar la mejora continua . Saludos, desde Perú-Ica

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